Universo

La Impermanencia de las cosas en la vida

Friday, November 27th, 2009

impermanencia

En este último tiempo he venido pensando recurrentemente acerca del tema de la Transitoriedad o Impermanencia de las cosas en la vida, también y por lógica esto ha desencadenado que piense en nuestra fugaz existencia como seres humanos.

Sobre este tema no puedo dejar de enlazar ideas y pensamientos acerca de nuestro rol en esta vida, en esta experiencia del vivir una vida que se quema y enciende nuevamente como el sol con cada amanecer.

Desde hace años creo firmemente que somos uno con el Universo, que somos parte de un todo. Cada uno de nosotros es un microcosmos individual que a su vez forma parte de un macrocosmos general. En este todo nos ha tocado vivir en este planeta, y lo que abunda aquí sin dudas es la diversidad, las diferentes formas y especies de seres animados e inanimados, todos ellos están aquí por una razón y cumplen con funciones determinadas.

Por ejemplo, dentro de los insectos, particularmente las abejas, notamos una asignación de roles que definen la manera en como llevan su vida, a modo de ejemplo, las abejas obreras deciden y guían a su abeja reina cuando ésta se dirige hacia cada alévolo a depositar sus huevos, luego de esta operación llegan las abejas nodrizas, que colocan en la celda la cantidad de miel necesaria para que la futura abeja se alimente.

Del mismo modo los seres humanos poseemos roles, algunos somos pensadores, otros profesores, gobernantes, muchos han sido esclavos, reyes, príncipes y señores feudales también. Todos han encarnado a mujeres, hijos, hermanos, padres, madres o abuelos, existencia tras existencia, y todas estas diferentes facetas no hacen más que llevarme a profundizar varios misterios del Universo. ¿Cuál es el rol de los seres humanos? ¿Qué objetivo tiene nuestra vida en este planeta?

Quizás vaya contra la corriente, pero no me basta con tener una profesión, una familia, hacer dinero, pasar buenos tiempos y malos tiempos.. y que cuando quiera acordar en un abrir y cerrar de ojos mi vida haya pasado por delante sin darme cuenta. Creo que la vida es una gran oportunidad para demostrar nuestro verdadero valor como seres humanos, ser realmente útiles para con la sociedad y el mundo, el mundo como una generalidad. Hoy a mis 25 años, son muchas las interrogantes de las cuales tengo plena consciencia y que me llevan a emprender un viaje de introspección en búsqueda de mi propia identidad, de mi propia budeidad, de mi felicidad.

Hablando sobre esto último, todos aspiramos a ser felices, y para ser felices en general necesitamos de las cosas mundanas, dinero, un lugar donde vivir, ropa, un trabajo, relaciones, etc. En eso creo que casi todos concordamos. Adentrándonos un poco en eso, creo que muchas personas sueñan con tener éxito en sus trabajos, tener una linda casa donde vivir hasta ser envejecer, una economía sostenida, formar una familia, enamorarse perdidamente de alguien, tener un hijo, escribir un libro y cuántos largos etcéteras.

Pero realmente luego de pensarlo bien, detenidamente, podrás darte cuenta que todo es impermanente, todo cambia en nuestra vida, nuestro trabajo no durará para siempre, nuestras relaciones, nuestros amigos y familiares, algún día ya no estarán a nuestro lado, el dinero va y viene, hoy tienes mucho, mañana puede que no tengas nada. Tu casa por ejemplo, vivirás durante un lapso de tiempo en ella, y luego será de otra persona… tu cuerpo mismo también dejará de existir algún día, en simples palabras todo se resume a un constante proceso de nacimiento, desarrollo y muerte. No digo que tengamos que renunciar a todas estas cosas mundanas que mencioné antes, pues son cosas totalmente necesarias para nuestro diario vivir, pero si debemos tomar consciencia de que no es lo único importante, que hay más valor por crear en nuestra vida.

Me llevó varios años de práctica budista, varios años de vida, muchas alegrías y también muchos sufrimientos, muchas horas de Daimoku pero finalmente puedo decir que he comprendido esta verdad última de la vida en su forma más completa, he sentido la budeidad aflorar desde lo más profundo de mi existencia.

En el budismo siempre se dice que luchar por la felicidad de los demás nos conduce hacia nuestra propia budeidad, es algo tan simple y repetitivo que parece que todo el mundo lo tiene muy asumido. Siempre lo había escuchado y pensaba que lo entendía, pero cuán equivocado estaba! No ha sido hasta hace pocas semanas que he comprendido el principio invariable de la impermanencia de la vida, que me ha hecho ver claramente que lo que nunca cambia, lo permanente, es nuestra esencia y la verdadera dedicación de nosotros, los seres humanos, para con la felicidad de los demás, encontrar y cumplir esa misión que nos hace realmente útiles en este Universo! El vibrante y poderoso Daimoku que cantamos cada día es algo permanente, es la línea fundamental de nuestra energía vital que atraviesa el tiempo y espacio desde el infinito pasado, la sincera oración que llega y permanece en nuestro presente, pasado y futuro. La Budeidad, nuestra esencia, la chispa fundamental, es lo permanente, la lucha por la felicidad, paz, educación y cultura del mundo, el verdadero sentido de ser “humanos”.